Manchester By The Sea – Impresiones

El afamado director Kenneth Lonergan (escritor de Pandillas de Nueva York) nos trae Manchester By The Sea, una historia sobre familia, culpa y la pérdida de seres queridos.

¿De qué trata?

Lee Chandler (Casey Affleck) es un solitario y silencioso trabajador de mantenimiento a quien, luego de la muerte de su hermano Joe (Kyle Chandler), le es relegada la custodia de su único sobrino Patrick (Lucas Hedges). Lee trata de ajustarse a su nueva posición como tutor legal del joven y extrovertido Patrick mientras lidia con resurgentes fantasmas de tragedias pasadas.

Lo Bueno

Manchester By The Sea es una de esas películas con un guión simple y directo que depende completamente de las interpretaciones de su reparto para lograr generar empatía en el espectador. Afortunadamente, su elenco aporta una buena dosis de sobrio talento actoral a sus roles, haciéndolos completamente creíbles e involucrados. Casey Affleck interpreta a un dañado e introvertido protagonista consumido por la culpa y la soledad que intenta hacerle cara a sus nuevas responsabilidades. Michelle Williams, aún con poco tiempo en cámara, logra agregarle peso y desarrollo a la trama.

Ese drama que sale de la nada y lo nomina a Oscar a uno.
Innegablemente, hay brillantes momentos de actuación a lo largo del filme.

Lucas Hedges, por su parte, logra un balance bastante necesario entre él y Affleck gracias a un impecable ritmo comédico, dándole a la película sus muy necesarios momentos de levedad que contrastan sus trágicas temáticas.

Escena a escena, es una película con excelentes interpretaciones.

Lo Malo

En palabras simples, el principal problema de Manchester By The Sea es que es, pues, aburrida. La simpleza del guión no es la culpable, así como tampoco recae la culpa en los actores. El detractor central es uno mucho más sigiloso: su lenta y poco cautivante cinematografía. A mitad de su duración (cuyo total es de más de dos horas, dicho sea de paso) es probable que todavía sientas que no ha comenzado a desarrollar su trama, y ese sentimiento se mantiene a lo largo de la película. Escenas largas y paisajes estáticos hacen poco para aliviar la pesadumbre de una historia que se siente alargada y rala (como mantequilla esparcida sobre demasiado pan, diría Bilbo).

Aqui yace nuestra atención hacia Manchester By The Sea.
Y cuando parece que no puede ir más despacio, comienza un funeral… en cámara lenta.

Actuaciones de primera y momentos dramáticos brillantes (que realmente lo son, cabe recalcar) simplemente no mantienen el interés del espectador cuando están rodeados de largas secciones donde no se avanza la historia de ninguna manera relevante. Su larga e injustificada duración es, sin dudarlo, su peor enemigo, tomando en cuenta que el guión sigue eventos cotidianos y repetitivos en la vida de sus personajes.

Veredicto

Manchester By The Sea es una película con fugaces pero notables momentos dramáticos y llena de actores de primera, pero esto no evita que sienta laboriosamente lenta, aburrida y tristemente olvidable.